12 de octubre de 2017

UNOS Y OTROS

Nos han intentado convencer de que la política en general es un servicio al ciudadano, y el político, por tanto, alguien que, de alguna manera debe ayudar a que la vida en común sea más fácil, y los problemas menos complicados y resueltos con cierta facilidad. En ese sentido la vida de una ciudad, por ejemplo, la nuestra, habría de ser una balsa de aceite o un paraíso jaujiano  cuales quieran que fuesen los políticos de turno.
En Marbella, desde los ignominiosos tiempos del alcalde vendedor de pisos y etc… han habido y hay dos formaciones políticas predominantes, juntos a algunas más que se han agregado en los últimos tiempos: P.S.O.E y Partido Popular, en compañía O.S.P,  Izquierda Unida y Unidos Podemos en las últimas elecciones.
El partido Socialista ganó estas últimas elecciones y formó un extraño cuatripartito con las arriba pequeñas citadas. Después de dos años de gobierno el P. P. y Opción Sampedreña optaron por una moción de censura al P.S.O.E. y acabaron haciéndose con el gobierno de la ciudad. Hasta aquí todo dentro de la legalidad conocida.
Desde la desaparición de Gil y la vuelta a la más estricta forma de gobierno, los dos partidos mayoritarios andan mirándose de reojo entre si a ver como puede el uno al otro pisarse, hacerse “pupa”, y en definitiva comerse un terreno que ambos, desde fuera y desde dentro creen poseer en exclusiva.   Me explico.  No hay un día ni los hubo en el pasado en el que el partido gobernante y el de la oposición no se tiren los trastos a la cabeza en los medios de comunicación, charlas, conferencias y demás actos sociales.


El que manda porque achaca todos los males que encuentra a sus anteriores colegas. Y el que oposita porque observa lo que va realizando el mandatario como negativo y lleno de errores. “Nosotros hicimos más y mejores cosas”, dice uno. “Solo con nosotros está consiguiendo el Consistorio realizar lo importante”, dicen los otros.
Observen, por favor, alguno de los medios que ofrezcan noticias del Ayuntamiento. Ejemplo último: El portavoz municipal del P. P. afirma que la delincuencia con el Partido Socialista había subido en Marbella y San Pedro. Un concejal socialista le exige que se retracte porque, según él, habían bajado. Uno y otro se acusan entre sí de tomar la mentira por bandera. El anterior alcalde socialista afirma igualmente que el Partido Popular se está negando a ejecutar proyectos que estaban ya presupuestados porque llevan el sello del P.S.O.E.
Podía seguir poniendo ejemplos ad nauseam. Pero creo que se los imaginan.
Recuerdo de golpe una de las viñetas del genial Quino con Mafalda, y parafraseándola, escribiría que si esta es la línea general de la democracia de partidos…pues paren el Ayuntamiento, que yo, como Mafalda de su mundo, me bajo.
No hay cosa más aburrida y desalentadora que ver de continuo a los partidos que han de turnarse en la gobernación de un lugar, sea este, nación o ciudad, perdiendo un tiempo precioso que deberían utilizar en solucionar los innumerables problemas que tenemos,  intercambiando ultrajes, críticas, comparaciones absurdas, desafecciones personales y rencores ante los ojos y oídos de ciudadanos que nada pueden hacer más que mirar para otro lado y resignarse.
Y es que, esa es otra cuestión que deberían sopesar: Si piensan que con la retahila común del “Tu peor que yo” o Yo mejor que tu”, consiguen algo por parte de los ciudadanos votantes, están muy, pero que muy equivocados. No hay nada que fastidie más que el engaño, y el hombre y mujer de la calle, es menos tonto de lo que a veces quisieran que fuésemos.
Señores políticos de uno y otro lado: Limítense a cumplir con su obligación de hacer la vida del municipio más agradable. Encaren los problemas de frente. Y dejen que seamos los de afuera quienes juzguemos su actuación al final. Por favor no pierdan el tiempo.

                                                                                               
Ana  María Mata   
(Historiadora y Novelista)

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